UN REGALO PARA ALCANZAR EL ÉXITO

UN REGALO PARA ALCANZAR EL ÉXITO

Todo inicia aquel día que recibí un regalo de mis padres, en mi interior me sentía lleno de emoción, saber que mi recompensa había llegado por fin por haber terminado la etapa escolar, por haber  obtenido los mejores puntajes, por haber demostrado que podía resaltar entre los demás. Que será? - me preguntaba, mis padres ya me habían dicho que tenían un regalo muy especial  por haberles llenado de mucho orgullo y que me lo darán el día de la clausura escolar.

Soñé, por varios días con abrir mi regalo, por fin podía tener lo que quería, ellos siempre me decían que para  poder tener lo que quiero,  tengo que trabajar duro y para tener un buen trabajo tengo que estudiar duro.

El gran día había llegado, el salón lleno, los profesores en frente, los niños bien peinados y con los zapatos bien lustrados y nuestros padres con sus mejores trajes. Pasé al frente con los ojos humedecidos para recibir el reconocimiento de la escuela, sabía que había llenado de orgullos a mis padres cuando me abrazaron y con voz entrecortada me decía mi padre, -serás un gran hombre, un excelente ser humano y un auténtico líder-; sabía que al llegar a casa me esperaría lo tan ansiado.

Unas horas después sentados en el comedor, mi padre lleva  la mesa un pequeño objeto envuelto en papel y me lo entrega, no entendía que sucedía, mis pensamientos se derrumbaban, sabía que muchas veces teníamos el dinero justo para comer y que ellos hacían un gran esfuerzo para enviarme a la escuela, - pero, yo lo había logrado, había alcanzado lo que todos los padres querían-.

Un libro viejo?, no podía entenderlo, que haría yo con un libro viejo….pero mi padre empezó a hablar, -todo dependerá de ti para lo que quieras en tu futuro, estudia, investiga, prepararte, que es parte del trabajo de tu vida, después de algún tiempo sentirás lo que es la recompensa material por el esfuerzo que has realizado -.

Ese día empezamos a leer juntos aquel libro de hojas amarillas y pasta desgastada, mientras avanzaba las páginas sabía que era el inició  un cambio en mi vida, empezaría a prepararme de verdad para mi futuro.

Muchos tropiezos, caídas a lo largo de mi juventud, recorriendo mi país en busca de un horizonte, maquinando mi cabeza en busca de ideas del futuro que quería, generaron una fuerza en mí,  que permitiría pensar que tendré que estar siempre un paso adelante que los demás para alcanzar éxitos, muchas veces la vida te enseña a levantarte varias veces, a luchar por objetivos y metas claras para ir armando tu propio destino.

Saber que mi juventud la pude haber disfrutado mejor. Trabajar para pagar mis estudios?, Si, muchas veces no todo es color de rosa, el colegio era otro gran capítulo de mi vida y tenía que alcanzar nuevamente el éxito, pero ahora con una visión más clara de la vida, sabiendo que cada centavo era una inversión y no un gasto.

Aquel libro, quizá la vela del navío de mi vida,  aquella frase del ilustre filósofo argentino José Ingenieros “La personalidad individual comienza en el punto preciso donde cada uno se diferencia de los demás”, me llevo a pensar de manera diferente, a ver las cosas desde otro punto de vista, a buscar mi camino.

La vida continua, la universidad y llega el hogar y los hijos y tienes que pensar que ahora ya son tres, y que la literatura de Kant,  Nietzsche y el Pavo Real en el Reino de los Pingüinos, no me darían para comer, así que era hora de poner en práctica todo lo aprendido.

Aprendí también que para ser feliz uno debe hacer lo que a uno le gusta, así que decidí continuar con mi aventura de la juventud, seguir recorriendo el país, pero ahora no solo con el afán de conocerlo, sino también de mostrarlo al mundo, y así nace mi pasión y mi nueva empresa familiar,  apoyando con un grano de arena para que el Ecuador sea líder mundial en destinos turísticos, pero esto no se logra solo, mucha dedicación, tiempo y dinero.

Muchas veces el liderazgo se forman por ascensos en los lugares de trabajo o porque realmente una persona sobresale ante sus compañeros, pero en otras ocasiones el liderazgo lo vas formando tú, creando y llegando a la gente, siendo una herramienta inspiradora para otros, creando confianza y formando semillas en cada uno de los individuos que te rodean, generando puestos de trabajo y cultivando un espíritu de innovación en cada uno de tus colaboradores.

Es por eso que continúo aprendiendo cada día para combatir mis temores y estar siempre nrumbado para sobresalir en los tiempos duros que vendrán y obtener mi pasaporte al éxito.

Ahora es mi hijo el dueño de aquel viejo libro.